Sebastián Godínez Rivera

Este es un texto que escribí en 2022 y que refleja uno de los sectores poco estudiados de la sociedad mexicana, la clase media. Pocos estudiosos mexicanos han analizado a este sector, como Javier Careaga quien lo hizo en los años sesenta. Mi deseo de publicar este texto, es una forma de hacer trabajo de campo, para que vean que ha sido uno de los sectores más golpeados por la 4T y descalificado, reproduciendo estereotipos. 

No es nuevo para los mexicanos ver contingentes o movilizaciones que protesten, sobre Paseo de la Reforma, un contingente enorme de gente se prepara salir, vestidos de blanco, sombreros, lentes de sol y pancartas con consignas que dicen «No a la destrucción del INE»«La democracia somos todos»«Basta de mentiras» y «López tu no eres la democracia y no nació contigo en 2018» entre otros, llaman la atención de los transeúntes.

Reforma ha sido testigo de invasiones, presidentes liberales, luchas sociales, desfiles y protestas por la democracia, la pobreza o los desaparecidos. Lo que llama la atención de esta manifestación no solo son las vestimentas o la gente que se prepara para salir. Los gritos de los ciclistas o críticos de la llamada «Marcha Fifí», calificada así por el expresidente, denotan la polarización del país y la disputa por el proyecto nacional.

Durante estas manifestaciones es posible escuchar a simpatizantes del oficialismo que gritan «resentidos, corruptos y traidores a la patria», unos ciclistas se detienen y confrontan a dos señores diciéndoles «No conocen a México y solo defienden sus privilegios». Más allá de los calificativos, la manifestación no es de los potentados o dueños de México como los llama Jorge Zepeda Patterson en el libro del mismo nombre. Todos se preguntan ¿Quiénes son y por qué marchan?.

Los manifestantes son la clase media de la capital del país, esa que salió a votar en 2021, la que se ha opuesto a Morena en 2024 y que aspira a que la nueva administración gobierne para todos. Los sectores medios fueron golpeados por la pandemia y perdieron su trabajo. Son el motor de la economía nacional que defiende la democracia y da la cara por las instituciones que tanto costaron construir para terminar con el régimen de partido de estado. Tuve la oportunidad de recabar testimonios de algunos manifestantes y esto me dijeron (algunos fragmentos). 

Norma de 72 años vestida de blanco y con un sombrero color arena de ala ancha. Me acerqué a preguntar. Le pregunté ¿Qué la tiene hoy en aquí marchando?

“La defensa del país, la democracia y que este gobierno quiere acabar con la gente profesionista. No hay oportunidades y pretenden empobrecer a todos, no quieren rectificar y queremos que vea nuestro descontento».

¿Es la primera vez que sale a marchar? -pregunté-

«No, ya había salido antes y con otros gobiernos. Con esteestamos peor y debemos defender a nuestro país porque no pertenece a un partido. El país ya venía mal con los gobiernos anteriores, la seguridad, pobreza, empleo y violencia pero con este estamos peor. Se burla de nosotros en sus conferencias diciendo que somos pocos, que somos conservadores, groseros o aspiracionistas».

¿Considera que estas manifestaciones son groseras o de gente aspiracionista?

“Bueno groseros no somos porque no le faltamos al respeto a nadie, hacemos uso de nuestro derecho a manifestarnos en vía pública. En cuanto a si soy aspiracionista o la gente que viene lo es, yo creo que todos. Todos queremos un mejor futuro, para nuestros hijos y nietos, los jóvenes heredan el país y ven que está mal. Si tuviéramos que hablar de aspiracionismo, él cuántos años quiso ser presidente. ¿Eso no es aspiracionismo acaso?»

Arturo de 44 años, portaba jeans, una playera polo blanco, lentes de sol y un sombrero color blanco con una cinta gris. ¿Qué lo motivó a estar un domingo aquí con una pancarta que dice «no nos dividas, todos somos mexicanos»?

“El hartazgo de la crisis, la inseguridad y los insultos de ese señor desde Palacio Nacional. No es posible que quiera dividirnos entre chairos y fifis o conservadores. Los que marchamos no somos conservadores, ni corruptos o golpistas como ha dicho. Queremos seguridad, que se ponga a trabajar, es un presidente no un pandillero para insultar a quienes no pensamos como él”.

¿Qué tan polarizado cree que está el país? ¿Sería conveniente llamar a un alto de ataques y unirnos como mexicanos?

“Está muy dividido, allá atrás unos señores nos gritaron «dejen de llorar, ustedes no viven el México real». Amigo date cuenta como nos ofenden por protestar, cuando ellos la hacían nadie decía nada, pero no les gusta ver que pensamos diferente. El llamado a la unidad debió hacerlo desde que inició el gobierno, han pasado casi cuatro años y sigue ofendiendo, a la clase media, la educación, empresarios y a todo quien cuestiona su gobierno. No es posible, somos una democracia y debemos decir no a la intolerancia”.

Por último me encontré con Santiago de 22 años, vestía un pants y tenis blancos Adidas, una playera blanca cuello redondo y una gorra negra. Me acerqué a preguntar ¿Qué te tiene el día de hoy aquí?

“La importancia de marchar no tiene que ver con la edad, sino con las ganas de hacerte escuchar y ser visible al gobierno. Lo  que me hizo salir a marchar es que los jóvenes somos ignorados y no hay oportunidades para nosotros.”

¿Hablas del trabajo, la seguridad o a qué te refieres con oportunidades?

”Si a eso, no hay trabajo tengo amigos más grandes que tienen tiempo buscando en hospitales, consultorías, escuelas y no encuentran. A este gobierno no le importamos los jóvenes solo tira el dinero en sus programas sociales que no ayudan. Y bueno de la seguridad tú has visto cómo está el país ya no se puede salir, los feminicidios, los desaparecidos, el narcotráfico y los crímenes. Ya no hay paz para poder vivir en este país. Me duele ver así a México y que a sus políticos no les importa, que solo pelean por el poder y cuando lo tienen no hacen nada más que robar”.

Con la recopilación testimonial de esta marcha, creo que ahora quedan más claras sus filias, fobias y preocupaciones por el devenir del país. Debo confesar que esta marcha sienta un precedente, pues en 2018 la clase media se volcó a votar por Morena y AMLO, ahora ante la falta de resultados salen a protestar y le hacen frente a un gobierno que descalifica y minimiza la importancia de las capas medias. 

Me adentro en el contingente y el punto final de la marcha es el Monumento a la Revolución. Comienzan a montar todo para un meeting y diversos personajes hablan sobre el devenir del país, la lucha de la sociedad civil y el apoderarse del espacio público. Luchan por las instituciones, la democracia y la movilidad social, los sectores medios son los transformadores del panorama social y político, son quienes con su capital intelectual modifican los sistemas políticos y México no es la excepción.