Sebastián Godínez Rivera

Antauro Humala, hermano del ex presidente Oyanta Humala, se volvió famoso debido a la sentencia de la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema ilegalizó al partido. Alianza Nacional de Trabajadores, Agricultores, Universitarios, Reservistas y Obreros (A. N. T. A. U. R. O.) por ser considerado extremista. La litis de la sentencia está fundamentada en que Humala  utiliza discursos de odio y superioridad racial para promoverse.

Dentro del país es considerado como un personaje que formó una organización extremista y cuando tratan de ubicarla en el espectro político, algunos la consideran de extrema izquierda. En primer lugar debe ser reconocido como un partido personalista, el cual solo sirve para promover a una persona, en este caso Antauro Humala porque las siglas de su partido forman su nombre. Por otro lado, su ideología es una mezcla de posturas de izquierda y derecha que no necesariamente comulgan con la democracia y que tienen más en común con el autoritarismo étnico.

Etnocacerismo: la unión entre el pasado antiguo y lo popular.

Este personaje invoca el etnocacerismo, el cual es considerado una ideología que encuentra sus raíces en la grandeza del imperio incaico. Se caracteriza por enaltecer la cultura andina, promueve la creación de una raza cobriza, es decir, que los peruanos son una raza de cobre y más fuerte que otras, exalta el nacionalismo militar y tiene una postura anti chilena.

Esta ideología se sustenta en el actuar de varios personajes que van desde Andrés Avelino Cáceres quien fue un militar que resistió a la invasión de Chile. El etnocacerismo pretende ver a este país como un enemigo potencial del Perú y promueve la recuperación de los territorios perdidos durante el conflicto armado. Esto va de la mano con la promoción del militarismo, porque concibe a las fuerzas armadas como pilar del desarrollo nacional.

Recupera a Juan Velasco Alvarado quien fue un militar nacionalista que el 3 de octubre de 1968 dio un golpe de estado en contra del presidente Fernando Beláunde. Velasco llamó a la conformación de un gobierno revolucionario con el cual proponía consolidar las grandes reformas nacionales como el reparto agrario, nacionalizó bancos, industria petrolera y sectores ligados a las exportaciones.

En la Ciencia Política, este tipo de regímenes fue conceptualizado por Guillermo O’Donnell como nacional-populares, los cuales se caracterizaban por ser encabezados por militares con tendencias izquierdistas. Esta categoría fue utilizada para identificar a gobiernos que llegaban mediante golpes de estado, pero que pugnaban por atender problemas sociales como la pobreza, la dependencia económica y el subdesarrollo.

Sin embargo, de los elementos militares que recupera el movimiento etnocacerista se toman elementos como: 1) la nacionalización de la industria peruana en sectores claves de la economía; 2) pugna por la pena de muerte en caso de traición a la patria; 3) declarar una lucha abierta contra el narcotráfico; y 4) hacer frente a la amenaza chilena.

Una dictadura étnica

Las ideas de Humala distan mucho de la democracia liberal que se conoce en América, puesto que pugna por la preponderancia de la raza incaica. En sus libros  Ejército peruano: Milenarismo, Nacionalismo y Etnocacerismo; Conversaciones con Antauro Humala, Etnonacionalismo; Izquierda y Globalidad (Visión Etnocacerista) y De la guerra etnosanta a la iglesia Tawantinsuyana destaca sus posturas extremistas y nacionalistas para el Perú.

Sobre todo, la simbología que utiliza tiene relación con elementos a la Alemania Nazi como el águila sobre una cruz con un sol. En cuanto al uso del lenguaje, copia algunos elementos como el lema blut und boden que en alemán significa sangre y tierra, el cual refiere a que el espacio que ocupa una nación está marcado por la sangre de la conquista de ese espacio.

Humala también ha dejado claro que su propuesta de democracia se basa en la propia definición socrática entendida como “la forma de gobierno que llega tras ejercer violencia contra los ricos, a unos les dan muerte y a otros les reservan puestos de gobierno. Siendo, de esta forma, la democracia” (Humala, 2022). La simple enunciación de su proyecto muestra una carga bélica y de violencia contra quienes no comulgan con su proyecto; el etnocacerismo incluso concibe la agresividad como una forma de liberación de la sociedad contra sus opresores.

Estas raíces son propias de la forma en que nació durante los años ochenta como un movimiento contrainsurgente que cuestionaba el uso de tácticas militares ajenas a la realidad del Perú. Sobre todo, porque se buscaba vencer a la guerrilla de sendero luminoso. Además, se desarrolló durante un contexto autoritario en el gobierno de Alberto Fujimori y que era combatido por los hermanos Humala. Incluso formaron el Movimiento Nacionalista Peruano un partido el cual pretendía lanzar a Isaac Humala como candidato a la presidencia, pero no logró el número de firmas necesario.

La violencia ha estado presente en la vida de este movimiento puesto que en 2005 cuando Perú era gobernado por Alejandro Toledo, Humala llevó a cabo el llamado Andahuaylazo, 160 etnocaceristas tomaron la comandancia policial e hicieron rehenes a 17 fuerzas gubernamentales. El presidente movilizó a las fuerzas del orden y el 3 de enero Antauro fue capturado y condenado a 17 años de prisión, mientras que los rebeldes se rindieron.

Etnocaceristas ¿bisagras de la política peruana?

El Movimiento Etnocacerista Peruano se mantuvo bajo el liderazgo de Antauro Humala, pero no influyó en ningún acontecimiento, por su parte Ollanta se separó de los principios etnocaceristas y fundó el Partido Nacionalista Peruano y luego se volvió ejecutivo del país entre 2011-2016. En 2021 Antauro apoyó la candidatura presidencial de Pedro Castillo, este prometió indultar si ganaba la presidencia, pero Castillo no cumplió el acuerdo.

El 20 de agosto del 2022 Antauro Humala salió de prisión y comenzó a recorrer todo el país para dar a conocer su imagen. Ese mismo año, cuando el entonces presidente Pedro Castillo disolvió el parlamento y sumió al país en una crisis que terminó con su aprehensión. Ante este evento, miembros del etnocaceristas salieron a las calles para demandar el cierre del congreso y la renuncia de la presidenta Dina Boluarte.

En el mes de diciembre durante su gira por Lima, Antauro brindó una conferencia de prensa en la Plaza San Martín donde reconoció al gobierno de Dina Boluarte. La conminó a llamar a elecciones generales y descartó la idea de que lideraría las marchas, motivo por el cual fue abucheado y expulsado de la plaza por los manifestantes. Días después declaró la intención de formar su nuevo partido y contender por la presidencia en 2026.

Como podemos ver, los etnocaceristas han sido una fuerza relevante en el país que ha ganado simpatías en todo el territorio. Incluso Antauro tiene tintes de un caudillo que busca retomar elementos nacionalistas e implantarlos en el Perú. Su radicalismo lo ha llevado a ser un líder carismático que de acuerdo a las encuestas rumbo a los comicios de 2026 era el segundo favorito para llegar al gobierno.

Sin embargo, no todas las puertas están cerradas sino que como lo ha dicho el propio Humala, la prohibición del partido no es suficiente. En una conferencia insistió en que tienen una fuerza respetable y que continuarán en la carrera; confía en que la resolución será revocada y entonces podrá participar en la contienda. Antauro recurre cada vez más a posturas radicales como el fusilamiento de los expresidentes, propone cambiar la constitución e instaurar el modelo de mano dura inspirado en Bukele.