
Sebastián Godínez Rivera
El análisis del discurso de los primeros ministros británicos sirve para identificar similitudes y diferencias en los estilos de gobierno, sus prioridades y obviamente lo que buscan comunicar. Para este trabajo se revisarán dos discursos de dimisión de los jefes de gobierno ingleses, Boris Johnson (2019-2022) y Liz Truss (2022). El interés por revisar a estos personajes radica en que la opinión pública ha catalogado a estos dos liderazgos como si fueran los mismos.
Sin embargo, tras la revisión de sus discursos, aunado al contexto político nacional e internacional, pasando por los temas que destacaron permitirá entender si los líderes son iguales como dicen tienen diferencias. Al contrario, es un ejercicio de política comparada que permitirá confirmar mi argumento central de que Johnson pertenece a la élite del Partido Conservador, mientras que Truss proviene de una postura menos tradicional.
En cuanto a los antecedentes académicos, existe una similitud entre Johnson y Truss, ambos estudiaron en Oxford; aunque para muchos esto es un dato menor, lo cierto es que cerca de 14 primeros ministros han pasado por esas aulas. Oxford es conocido como la incubadora de jefes de gobierno y esto ha sido documentado por Simon Kuper (2023) en su libro Chums: how a ti y caste of Oxford tories took over the UK.
En dicho trabajo, Kuper destaca la importancia de estudiar en Oxford y los procesos de socialización de quienes han llegado a dirigir el Reino Unido. Truss y Johnson forman parte de esa élite académica que ha gobernado a Gran Bretaña. Empero, el segundo ha mostrado un perfil más elitista que otros de sus predecesores, puesto que estudió en Eton, escuela que ha dado 10 premiers en la histórica británica.
Un segundo elemento tiene que ver con las posturas ideológicas: ambos personajes tienen puntos de convergencia como la ideología de derecha, la cual puede caracterizarse por la defensa de la vida, la propiedad privada y la libertad individual (Bobbio,1997). Ambos son miembros de los tories, esto no implica que todos piensen igual, sino que como postularon Duverger (2012), Katz y Mair (2022) y Sartori (1995) quienes coinciden en que los partidos son organizaciones que se disputan el poder, pero al interior hay diversas visiones.
Cabe destacar que Johnson tiene un acercamiento más próximo al thatcherismo, una ideología dentro del Partido Conservador que apuesta por la economía de libre mercado. Además, este personaje fungió como periodista, columnista y reportero que de acuerdo a Gideon Rachman (2021) en el libro La era de los líderes autoritarios Johnson era de los columnistas favoritos de Thatcher.
Desde 1987 hasta 1999 el reportero se dedicó a defender el libre mercado, las políticas de desregulación y cuestionaba las posturas de los laboristas que buscaban fortalecer el Estado. Además, al igual que la entonces Primera Ministra cuestiona que Reino Unido se sumaba a la entonces Comunidad del Carbón, antecedentes temprano de lo que hoy es la Unión Europea (UE). Si bien, los conservadores apostaban por el libre mercado, se oponían a los controles supranacionales como la UE.
Por otro lado, Liz Truss comulga con el thatcherismo, pero tiene una visión que algunos de sus biógrafos han conceptualizado como libertaria. Además, militó en el Partido Demócrata Liberal, el cual ha adquirido tintes libertarios, es decir, apuesta por una liberalización más agresiva y la reducción del Estados a su mínima expresión. No obstante, conceptualmente Truss tiene mayor similitud con perfiles populistas que con el libertarismo.
En este aspecto, tildarlos de populistas puede ser visto como un argumento descalificativo. Empero, desde las Ciencias Sociales este concepto sirve para clasificar a ciertos líderes que desafían el status quo, cuestionan las instituciones, hablan en nombre del pueblo, consideran a la democracia directa como una forma acabada de la democracia representativa y apuesta por el nacional-proteccionismo.
Los elementos enunciados con antelación corresponden a la metodología de Pierre Rosanvallon (2020) en El siglo del populismo, en el cual da elementos para identificar a líderes populistas. No obstante, es pertinente señalar que el populismo europeo es distinto al latinoamericano o asiático puesto que los temas y auditorios son distintos. En el caso de los liderazgos nacionalistas o conservadores que surgen, no se les llama populistas sino que son catalogados como derecha radical o derecha extrema.
El politólogo holandés, Cas Mudde (2021) ha planteado la principal diferencia entre estos conceptos; la derecha radical tiene una agenda reformista, respeta las reglas democráticas y tiende una agenda nacionalista. Mientras que la extrema derecha, apuesta por la revolución y la violencia. Considero que estas categorías son esenciales para entender el ascenso de liderazgos europeos que no necesariamente son populistas.
En los casos específicos, Boris Johnson no es un populista como se entiende en América Latina, pero utilizó el populismo como discurso para convertirse en Premier, luego de que sus antecesores David Cameron (2010-2016) y Theresa May (2016-2019) no consolidaron el Brexit. Johnson apostó por el nacionalismo y el proteccionismo para sostener su campaña y convencer al electorado inglés, aunado a que el partido Reforma UK de Nigel Farage estaba ganando terreno.
Johnson arrebató una bandera política al partido nacionalista inglés y estableció la retótica de que él era el único hombre fuerte para lograr el Brexit. Pero cuando consolidó la salida, su estilo de gobierno tiene tintes más tradicionales con los tories que con otros populistas como Donald Trump, Narendra Modi o Viktor Orbán como se ha intentado vender. Discursivamente, el entonces aspirante buscaba que su discurso fuera adoptado por un amplio sector inglés que le diera el respaldo.
A diferencia de Truss que no solo tenía posturas más duras en cuanto al nacionalismo económico y la inmigración que son más cercanas a Trump y Marine Le Pen. Incluso Truss tras dejar el poder, asistió a la Conservative Political Action Conference (CPAC), foro en el que se reúne la derecha mundial para impulsar una agenda común. La ex premier ha dado su respaldo abiertamente a Trump, pugna por la cruzada contra la inmigración, rechaza la ideología de género y defiende la política de fronteras cerradas para evitar la islamización.
Como podemos ver existen ciertas similitudes en la formación, pero son mayormente las diferencias que marcan el discurso de estos personajes. Quizá hay un error metodológico por parte de la comentocracia y la opinión pública que consideran que Johnson y Truss asumieron el poder en la misma línea temporal que Donald Trump, Jair Bolsonaro o Nayib Bukele en otras latitudes, pero que no tienen nada que ver.
Sobre los discursos
Los discursos siempre están marcados por un contexto y responden a una audiencia en específico como dice Bernard Manning, “la democracia se audiencias implica que la sociedades vean a las candidaturas como un producto de marketing” (Manin, 1998: 34). En el mundo que vivimos actualmente los liderazgos políticos necesitan de sus discursos para establecer pautas y lograr una base de apoyo.
Como plantea Eliseo Verón los liderazgos siempre dirigen sus palabras hacia un público específico que pueden ser sus electores, partido político, base social o incluso a la comunidad internacional. Esto depende del objetivo que se tenga, en el caso de estos dos políticos, al ser palabras de dimisión se dirigen a la nación, al partido y en cierto aspecto hacia los aliados internacionales del Reino Unido.
Sobre todo, estos discursos no se enmarcan en medio de una campaña política, en medio de una crisis bélica, dificultades económicas o en un proceso de reforma política. Al contrario, estos están enmarcados por el cambio de personaje en el poder ejecutivo; empero, es importante destacar que al ser la renuncia de la jefatura de gobierno, puesto que siempre tiene un tinte personalista característico de los sistemas parlamentarios.
De manera general ambos discursos fueron pronunciados en la sede del gobierno interno, el 10 de Downing Street, el cual es la residencia del Primer Ministro y ante medios de comunicación. Ambos abordaban la dimisión del gobierno conservador, casualmente el primero que ascendió en el contexto del Brexit y luego estallaría la crisis sanitaria de Covid-19; mientras que en el discurso de Truss su caída se da 44 días después de sustituir el gobierno de Johnson debido a la inestabilidad en el partido y su gobierno.
En ambos discursos se destacan los elementos del sistema parlamentario como las menciones del Jefe de Estado, en este caso Reino Unido es una monarquía parlamentaria. Ambos premiers agradecen la confianza de la o él monarca; Boris Johnson habla de la reina Isabel II y Truss ya se refiere al rey Carlos III. En este aspecto, siempre hay un reconocimiento al monarca como cabeza del país.
También dentro de los agradecimientos se menciona a los distritos que les dieron su escaño en Westminster. Considero este elemento importante porque es uno de los grandes temas correspondientes a la representación en la democracia liberal. El agradecimiento a su distrito no es por compromiso, sino porque gracias a ellos han obtenido su escaño.
Los parlamentarios británicos tienen muy arraigado a su distrito que no es nuevo, sino que se remonta al famoso Discurso a los electores de Bristol de Edmund Burke en el cual, destaca la importancia de atender temas distritales, pero no cumplir demandas particulares del electorado. Lo mismo ocurre en estos discursos Truss y Johnson agradecen a Norfolk y Uxbridge respectivamente porque sin sus votos ellos no hubieran alcanzado el parlamento y luego se habrían convertido en jefes de gobierno.
La esencia de la representación británica tiene que ver con el devenir histórico del parlamentarismo y la responsabilidad de atender a su electorado. Por otro lado, en los discursos se retoman algunos valores ligados a la democracia liberal y a la sociedad democrática que son la libertad,y la democracia. Johnson está influido por su militancia tori, pero también se ha decantado por personajes históricos como Winston Churchill a quien le ha dedicado un libro El factor Churchill.
Otro elemento que es importante destacar en cuanto a la política internacional tiene que ver con la mención de los aliados importantes para el Reino Unido. Truss no se refiere a ningún país y tampoco a las alianzas estratégicas, quizá por el poco tiempo de duración de su mandato; sin embargo, es curioso porque Truss pregonaba su cercanía con occidente y la necesidad de defender los valores tradicionales de la democracia y el liberalismo.
En cuánto a la política interna ambos hacen una menciones sobre el Brexit, Johnson dos y Truss uno. Sobre todo, porque el primero fue el que consolidó la salida de la UE y quien explotó hasta el cansancio el nacionalismo económico inglés o como lo mencionan algunos estudiosos, son euroescépticos, es decir, no confían y se oponen a la Europa unida por organismos supranacionales.
El Brexit fue un proceso que marcó los últimos 14 años del Reino Unido bajo cinco liderazgos tories; cuando se realizó el referéndum sobre el Brexit que culminó con la dimisión de David Cameron (2010-2016); luego le sucedió Theresa May (2016-2019) quien quería acordar con Bruselas para tener un acuerdo, pero fracasó en consolidarlo; le siguió Boris Johnson (2019-2022) quien logró la salida del Reino Unido y que su administración se vio marcada por la pandemia de Covid-19.
En el mismo año asumió Liz Truss quien gobernó 44 días; y terminó con Rishi Sunak (2022-2024) y la derrota en las elecciones generales del 4 de julio y la victoria de los laboristas del gobierno. El proceso del Brexit estuvo marcado por una constante crisis que desgastó al Partido Conservador y que obligó al menos a dos premiers a radicalizar algunas de sus posturas, dejando de lado la visión tradicional del instituto político.
Inclusive la relación de los liderazgos con el partido se nota en el discurso, en el caso de Truss ella no hace ninguna mención a los tories. Quizá porque a pesar de haber asumido algunas posiciones durante administraciones tories, la ex premier pareciera que no se asume como parte del partido a diferencia de Boris Johnson. Este último sí menciona al partido en cuatro ocasiones lo que da un vistazo más amplio sobre la relación de Johnson con los conservadores.
En el caso particular de Gran Bretaña, el Partido Conservador había tenido hasta 2022 cuatro primeros ministros. Los conservadores atravesaron una crisis interna y desgaste debido a los constantes cambios y que culminaría con la llegada de Sunak al 10 de Downing Street. El dar el respaldo a él o la sucesora, es una forma de contener las divisiones internas y que a esto se sumaban las críticas de sectores sociales por la salida de la UE, los embates de los laboristas en Westminster y el ascenso del nacionalismo por parte de Reform UK.
