Sebastián Godínez Rivera

En una contienda entre viejos conocidos, el presidente Daniel Noboa de Acción Democrática Nacional (ADN) y Luisa González de Revolución Ciudadana (RC), los datos del Consejo Nacional Electoral (CNE) arrojan un país polarizado, la derrota de partidos tradicionales y algunas sorpresas para quienes ya se hacían ganadores.

El país sudamericano tuvo elecciones generales el 9 de febrero de 2025, aperturando el calendario electoral en América. La presidencia se decidirá en una segunda vuelta el 13 de abril entre el ejecutivo Noboa quien obtuvo 44.26% de la votación, frente a la izquierdista Luisa González que sacó 43.86%. Las cifras sorprendieron al presidente actual, quien presumía una victoria en la primera vuelta.

Este panorama arroja una de las elecciones más competidas en el país y seguramente se inscribirá en los anales electorales de los comicios más cerrados. Por ejemplo, la primera y segunda vuelta de 2022 en Brasil entre Jair Bolsonaro (49.10%) y Luiz Inácio “Lula” Da Silva (50.90%); las generales de Perú de 2021 entre Pedro Castillo (50.13%)  y Keiko Fujimori (49.87%); o México 2006 entre Felipe Calderón (35.89%) y Andrés Manuel López Obrador (35.31%).

Más allá de la carrera tan cerrada que arrojaron las cifras y que ninguna encuestadora vio venir, la sorpresa fue para el inquilino del Palacio de Carondelet, Noboa, quien auguraba su victoria aplastante el domingo. Incluso dejó esperando a sus partidarios en donde haría su festejo y no se pronunció sobre la cerrada victoria. Fue hasta el 10 de febrero cuando el mandatario festejó su triunfo y que su partido se convirtió en la primera fuerza política en la Asamblea Nacional.

Cabe destacar que para que un partido tenga la mayoría calificada en el congreso se necesitan 77 curules. Acción Democrática Nacional de Noboa obtuvo el 43.52% de los votos, lo cual se traduciría en 68 o 69 escaños; mientras que Revolución Ciudadana se quedó con el 41.14%, 64 o 65 asientos. Luego seguirían otros partidos como el Social Cristiano que obtuvo 3.12% y Sociedad Patriótica con 2.32%. Mientras tanto, cualquiera de los dos bloques necesitaría acercarse con otros partidos para lograr cambios constitucionales o de gran calado.

Noboa y González celebraron estos resultados, el primero señaló que derrotaron a los partidos tradicionales y esto es un avance, mientras que la segunda, festejó que ha sido la votación más alta de su partido. Los datos muestran la polarización de la sociedad y que al cruzar el voto por la presidencia y la asamblea, los cambios son mínimos; ADN obtuvo 44.26% para la presidencia y 43.52% para el congreso, es decir, solo 1.20% no dio su sufragio al mismo partido.

Por otro lado, RC logró en la presidencia el 43.86% y 41.14% en la asamblea, aquí la diferencia fue de 2.72% lo cual redujo la posibilidad de obtener más escaños. Las similitudes en los porcentajes de votación muestran que hubo un voto por un mismo partido, lo que conformaría un bipartidismo imperfecto en la Asamblea Nacional, aunado a que independiente quien gane la presidencia, no se tendrán las mayorías necesarias para avalar reformas por sí solo.

Asimismo, es importante mencionar que a la elección se presentaron otros 14 candidatos y el tercero que obtuvo más votos fue Leonidas Iza de Pachakutik (5%), mientras que los otros quedaron en un rango de 0.12% a 0.53%. Los resultados de la votación muestran un fenómeno que se ha observado en varios países de América Latina, la opción de votar por partidos nuevos y reducir los índices de votaciones de los que tienen una larga trayectoria.

Ahora bien, al revisar los resultados del CNE en cuanto al congreso, es pertinente señalar que solo 12 institutos políticos se postularon para competir por escaños. Sin embargo, solo dos partidos superaron el promedio de la votación que es de 1.5%, me refiero al Partido Social Cristiano (3.12%) y Partido Sociedad Patriótica (2.23%) fueron los más votados. Esto arroja que más personas optaron por darles representación en la Asamblea, pero esto no se tradujo en un voto en bloque por la candidatura presidencial.

Finalmente, en los resultados para las y los miembros del Parlamento Andino, los resultados son muy similares: ADN (42.8%), RC (42.06)% y los social cristianos (4.51%) frente al rango que obtuvieron los otros institutos 0.9% hasta 1.76%. Las matemáticas son claras, las y los ecuatorianos han optado por dotar de fuerza a dos competidores que hoy no tienen la victoria absoluta ni en la presidencia, ni en la Asamblea Nacional y tampoco en el Parlamento Andino.

En conclusión, el voto fragmentado que caracterizaba al Ecuador no se hizo presente en los comicios de 2025, lo cual muestra un cambio en las intenciones del voto de la ciudadanía de forma estratégica, así como la intención de construir gobiernos unificados. Cabe destacar que esto no es precisamente negativo, al contrario, los partidos políticos buscan ganar el mayor número de espacios de representación y con ello impulsar sus agendas políticas. Mientras tanto, el Ecuador y el mundo quedarán a la espera del 13 de abril cuando la presidencia sea decidida.