
Sebastián Godínez Rivera
Un nuevo año comienza para el mundo y este se acompaña de elecciones. Los comicios ahora estarán concentrados en Asia y África, aunque en América Latina hay algunos bastones de la izquierda que también acudirán a las urnas. La reconfiguración geopolítica, la Doctrina Monroe 2.0 de Trump y el ascenso de las derechas son factores a considerar.
El continente africano concentra el mayor número de elecciones en 2026, sin embargo, desde el año pasado se presenciaron diversos golpes de estado que fracturaron el débil andamiaje institucional. Benin inauguró el calendario con elecciones parlamentarias el 11 de enero y el 12 de abril celebrará comicios presidenciales. En 2025, sufrió un intento de golpe de estado que fue frustrado por el gobierno de Patrice Talon.
Uganda se suma al calendario el 12 de enero en las cuales elegirá parlamentarios y la presidencia. El autócrata Yoweri Museveni gobierna desde 1986 y buscará un nuevo mandato, sin embargo, se enfrentará a un antiguo rival, Bobi Wine. El régimen ugandés se ha caracterizado por la represión, desaparición de opositores y censura. La nación africana se disputará su futuro este año.
En marzo la República del Congo elegirá a su presidente, empero, el autócrata Denis Sassou-Nguesso que ejerce el poder desde 1997 aspira a mantenerse en el cargo. El 22 de marzo la alianza opositora Cambio democrático en 2026 buscará terminar con 40 años de gobierno unipartidista. Etiopía elegirá nuevos parlamentarios el 1 de junio en medio de cuestionamientos sobre la integridad electoral, protección a candidaturas opositoras y condiciones de seguridad en todo el territorio.
Para la segunda mitad del 2026 se tienen previstos los comicios presidenciales y parlamentarios en Zambia el 13 de agosto. Esta nación ha celebrado comicios íntegros de acuerdo a las misiones de observación electoral; desde 2021 gobierna Hakainde Hichilema quien se ha caracterizado por encabezar un gobierno con tecnócratas en diversas carteras del gobierno. El 5 de diciembre Gambia elegirá la presidencia la cual será disputada entre el ejecutivo actual Adama Barrow que busca otro mandato y el opositor Ousainou Darboe.
En ese mismo mes Sudán del Sur tendrá elecciones para la presidencia y el parlamento, cabe destacar que la Asamblea Nacional ha votado en al menos tres ocasiones extender el periodo de mandato del presidente, Salva Kiir. Desde 2023 se estableció un gobierno de transición que acordó celebrar comicios en 2024, pero bajo el argumento de la planeación estas fueron pospuestas hasta este año.
Asimismo, existen otras naciones que no han establecido una fecha definida para elegir presidencia y al congreso. En la lista de estos casos se encuentra Argelia que prevé elecciones parlamentarias en junio. Las elecciones presidenciales en Cabo Verde están planeadas para octubre; Marruecos aún no tiene fecha para renovar los 365 asientos de la Cámara de Representantes la cual deberá formar gobierno e investir a un primer ministro.
Camerún también está en este grupo, sin embargo, el país se encuentra en crisis luego de la farsa electoral de 2025 que permitió al autócrata Paul Biya mantenerse en el poder por un periodo más. La represión, los apagones y la polémica muerte del opositor Anicet Ekane falleció a los 74 años, el país quedó sumido en el terror de una tiranía gerontocrática. También se prevé que Somalia y Somalilandia ubicadas en el cuerno de África tengan elecciones parlamentarias en este año.
Por último, en el Golfo de Guinea Santo, Tomé y Príncipe tendrá comicios presidenciales y parlamentarios. El continente africano tendrá demasiada actividad electoral en 2026, aunque dio mucho de qué hablar por los golpes de estado, los militares panafricanistas y las revueltas. Nada está escrito, pero la única certeza es que mientras unos países oscilan entre la democracia y el autoritarismo, otros podrían perecer.
