Sebastián Godínez Rivera

La detención de Nicolás Maduro sorprendió a la región y hasta hizo cambiar los discursos de quienes se dicen antiimperialistas, como el colombiano Gustavo Petro. La reciente entrevista de Trump con el New York Times encendió las alarmas en México debido a sus declaraciones sobre iniciar ataques contra el crimen organizado. Sin embargo, el país reacciona tarde, a pesar de que la beligerancia de Washington siempre estuvo ahí.

Desde que Trump volvió al poder en 2024 asumió que México no hace nada contra el crimen y la presidenta está apanicada (lo ha dicho como 6 veces). Claudia Sheinbaum ha reconocido que en cada llamada con la Casa Blanca se le ofrece ayuda militar para combatir al crimen, esta ha sido rechazada debido a que México quiere colaboración, pero sin subordinación. El operativo en el que se detuvo a Nicolás Maduro fue un mensaje que el país decidió ignorar o no quiso entender.

El inquilino de la Casa Blanca ya no es el del primer gobierno (2017-2021) que era inexperto y torpe en el ejercicio del poder. El Trump actual es más agresivo en el tablero hemisférico, impulsó la Doctrina Monroe revitalizada y no está dispuesto a esperar a que los gobiernos latinoamericanos lo hagan esperar. Como un camaleón, el republicano se ha vuelto impredecible, es decir, realiza operaciones en el Caribe que al parecer solo son muestra del poderío militar y culminan con la captura de un dictador.

Otro día Trump despierta con ganas de hacer declaraciones que no encuentran coherencia entre sí. Lamentablemente, México ha sido omiso al entendimiento estratégico y de política internacional con un canciller como Juan Ramón de la Fuente que carece de experiencia en la política real. El país está sumido en su propio mundo, ignorando lo que ocurre al exterior y que solamente reacciona cuando la realidad golpea en la cara.

No son declaraciones menores que Trump quiera iniciar operaciones terrestres contra el crimen organizado ante la pasividad del gobierno mexicano. México no es Venezuela para realizar operaciones quirúrgicas y extraer a grandes capos o políticos ligados al crimen. El primer círculo integrado por los secretarios de Guerra y Estado, Pete Hegseth y Marco Rubio son alfiles calculadores que saben jugar sus fichas, mientras los adversarios ignoran el tablero. Siete meses en el Caribe y Maduro nunca imaginó su captura ¡OJO!

México se ha negado a entender que Estados Unidos ya no es el vecino diplomático que hoy está feliz y mañana enojado. Los Estados Unidos de Trump juegan a ganar y a imponer su voluntad como ocurrió el siglo pasado y su gabinete bélico no es cosa menor, el hecho de que haya diálogo, no quiere decir que los norteamericanos ignoren al país. Los morenistas se jactan de conocer la historia, pero su ignorancia ha quedado al descubierto.

La última intervención en territorio mexicano se dio entre 1916 y 1917 luego de que Francisco Villa invadió Columbus. El entonces presidente Carranza envió tropas federales a Chihuahua para detener el avance de los estadounidenses. También olvidan que México ondeó la bandera de la soberanía con Lázaro Cárdenas y su Movimiento de Liberación Nacional Durante los años cincuenta y sesenta, pero no hubo mayores repercusiones.

La captura de Maduro caló en todo el mundo y México no fue la excepción, hasta el expresidente Andrés Manuel López Obrador dejó su retiro para postear en redes sociales un mensaje pidiéndole a Trump que no sea expansionista. Desde Tabasco se vio la preocupación de quien forjó el movimiento que hoy gobierna como en el siglo XX, pero desconoce el tablero internacional.

Mientras tanto, la clase política se quedó petrificada ante el anuncio y hasta el discurso nacionalistas se esfumó. Sheinbaum salió a decir que buscarán mesas de coordinación y reuniones con Rubio y el propio Trump. El republicano es impredecible, pero una cosa es cierta el 2026 Washington tiene diversas cartas sobre la mesa para presionar al gobierno mexicano. Tan solo la revisión del Tratado de Libre Comercio es suficiente para saber que los embates serán duros.

En junio de este año se albergarán partidos del mundial en las principales ciudades del país y aunque la organización es compartida con Estados Unidos y Canadá, México no está en su mejor momento. Se repitió hasta el cansancio que la derrama económica impulsará el crecimiento que desde hace 7 años se ha estancado. Si Trump actúa antes de la inauguración exhibirá los puntos débiles del país y si lo hace al término de la justa pambolera, nadie notará la intervención directa.

Por último, el anuncio de Trump despertó sentimientos nacionalistas en el oficialismo en redes sociales. Tras siete años de polarización los morenistas exigen unidad nacional de todos los sectores en defensa de la presidenta. Morena no entiende que el país va más allá de su color e ideología, pero insisten en jugar a las revoluciones y exigir apoyo cuando ellos son los primeros en denostar a quien piensa distinto.