Sebastián Godínez Rivera

La reforma electoral ha generado fisuras en la coalición gobernante y esta vez son los partidos aliados, Verde Ecologista y del Trabajo, quienes podrían asestar una derrota al gigante con pies de barro. Rumbo al 2027 el partido del tucán ha dicho que irán solos en algunas partes porque han sido maltratados por su socio mayoritario, mientras que los petistas han cuestionado la necesidad de una reforma si tienen todo el ejecutivo, legislativo y hasta el judicial.

Reginaldo Sandoval coordinador de los diputados del PT se sinceró en una conferencia de prensa y dejó claro que cuentan con todos los poderes del Estado. El legislador no mintió, pero pecó de sinceridad ¿acaso la participación de partidos en la elección judicial no estaba prohibida?. Para Morena nunca es suficiente y siempre que pueda apoderarse de cualquier institución que sea incómoda como el INE o la UNAM.

Por otro lado, Ricardo Monreal coordinador de los diputados morenistas dejó claro que sin los votos de sus aliados no hay reforma constitucional, por lo tanto, se necesita labor de convencimiento. Los temas que pondrían en jaque la reforma son la reducción de presupuesto a partidos y la eliminación de la representación proporcional, puesto que estos institutos políticos son los que mayores beneficios han obtenido del sistema electoral.

Desde los años ochenta y noventa del siglo XX, el PT y el Verde han navegado con la única preocupación de alcanzar el umbral mínimo para mantener el registro. Aliados desde tiempos inmemorables con el PAN, PRI y PRD según conviniera a su principal objetivo, subsistir. En la naturaleza hay diversos ejemplos de animales pequeños que viven de otros más grandes como los búfalos y los pájaros que los desparasitan o los tiburones y las rémoras. México funciona igual, estos viven del erario y de la protección de otros partidos

Sin embargo, en 2024 su papel cambió debido al número de legisladores que obtuvieron y Morena comenzó a oler peligro. Lo que comenzó como una alianza para tener mayoría en el congreso en 2018 y 2021 a cambio de la subsistencia se le salió de las manos al lopezobradorismo. El caudal de votos recibidos los fortaleció, por ende, se volvieron más exigentes en las posiciones y en algunos casos hasta votaron juntos con la oposición.

Morena pecó de soberbia y creyó que bajo su tutelaje estos le serían fieles por la eternidad, un gran error. Si los morenistas hubieran tomado clase de sistema electoral hubieran entendido que el fenómeno que hoy presenciamos se llama capacidad de chantaje y fue estudiado por politólogos como Sartori, Pasquino y Gunther y Diamond. Estos analizaron que en diversos sistemas de partidos, los institutos pequeños son decisivos para la aprobación de reformas o formación de gobiernos en regímenes parlamentarios.

Los politólogos encontraron que los partidos pequeños fungen como engranajes cuando el sistema está fragmentado, por lo tanto, las fuerzas mayoritarias deben acercarse a ellos para negociar. En la formación de gobiernos como Italia o Alemania, se identificó que cuando estos forman parte de las coalición de gobierno y no concuerdan con el rumbo, pueden generar la caída del gobierno o lo dejan en minoría, por ende, lo vuelven vulnerable.

En el escenario mexicano Morena optó por ignorar el crecimiento del Verde quien ganó la gubernatura de San Luis Potosí y mandó al oficialismo hasta el tercer lugar. Mientras que en los comicios de Coahuila de 2023, el abanderado del PT, Ricardo Mejía Berdeja, fragmentó el voto del candidato morenista a la gubernatura, Armando Guadiana Tijerina. En 2024 se aliaron nuevamente creyendo que la disciplina partidista era clara, segundo error de morena

En 2025 la presidenta Claudia Sheinbaum envió la iniciativa para evitar el nepotismo, es decir, que partidos postulen familiares a diversos cargos de representación. Se buscó que esta se implementaría para 2027, pero los aliados y algunos morenistas optaron por posponer para 2030, lo cual demostró que la todopoderosa presidenta también puede recibir desplantes, no es López Obrador quien ordenaba no moverle ni una coma.

La reforma generó malestar entre morenistas como Saúl Monreal y Félix Salgado Macedonio quienes aspiran a contender por las gubernaturas de Zacatecas y Guerrero respectivamente. Además, Ricardo Gallardo mandatario de San Luis rechazó esta limitación ya que busca que la gubernatura quede en manos de la senadora Ruth González Silva que es su esposa. El Partido Verde ha dejado claro que ahora tiene la capacidad para presionar a Morena y si es necesario no dudará en hacerlo.

Finalmente el Partido del Trabajo también ha hecho valer sus cartas en momentos clave como el juicio contra el exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, diputadas petistas alzaron la voz y cuestionaron la protección al futbolista. En otras ocasiones han señalado que Morena los ha tratado muy mal políticamente, una advertencia que deberían escuchar. Para estos partidos no debe ser sorpresa que los guindas intenten reducirlos a fuerzas testimoniales antes de que estos actores buscan su independencia.

Esto pasa cuando los partidos pequeños crecen y descubren su poder, hoy Morena sabe que no puede imponerse como lo ha hecho, sino que su reforma electoral peligra. No es una sorpresa, en Ciencia Política se llama capacidad de chantaje, pero si lo reducimos a lenguaje popular, el PT y el Verde solo hacen lo que dice la canción de Agustín Lara “ Haz menos escabroso tu camino, vende caro tu amor, aventurera”.