Gustavo García

Después de las desafortunadas declaraciones del gobernador, donde niega a una funcionaria y argumenta que ella es “posición de Nacho Mier nos queda claro que Alejandro Armenta no gobierna: se justifica. 

No resuelve nada: Solo se la pasa recordando el pasado. 

No tiene intención de corregir: lo que le interesa es a quien culpar

En Puebla como en la mayoría del país, la administración estatal ha optado por una de las más exitosas estrategias yaprobada por la 4T: convertir el pasado en política pública y el pretexto en plan de gobierno.

Para cada problema hay una explicación y a quien culpar, pero jamás nos darán una solución.

Si algo falla, no es error de los que llegaron a gobernar: es herencia maldita de los “liberales”.

Si nada avanza, no es su gran incapacidad: es culpa de los gobiernos de antes.

Si hay reclamos de los ciudadanos, no es su responsabilidad: es complot gestado por la derecha, incluso extranjera.

La narrativa en el estado de Puebla es muy clara: Armenta no gobierna el presente, administra y saca ventaja delpasado. 

Y lo hace con una disciplina envidiable. 

No importa si pasan meses o años, siempre en su repetida “insistencia” hay un gobierno anterior listo para cargar con todos los errores actuales y si es necesario uno que otro “pariente”. 

El pasado, en Puebla, es un “pretexto” valioso que nunca se gasta.

Eso sí, no podemos negar que su discurso está bien aceitado, elocuente, escandaloso, amenazante y siempre acompañado de “nuestra presidenta”. 

Cada falla viene justificada con una historia, cada omisión,de un relato moral y cada fracaso, de un discurso contra “los de antes”. 

Resolver jamás es lo importante, justificar porque no se resuelve, es la verdadera prioridad.

Y como ya lo he dicho antes, el problema es que la gente no vive del discurso, ni de historias del pasado, necesita resultados.

La inseguridad no se espanta con manotazos, gritos y encuestas maquilladas, las carencias no se tapan con echar culpas al pasado y los errores no desaparecen por repetir que ahora son diferentes. 

Lamentablemente esto no cambiara mientras no se entienda que gobernar implica decidir, tomar acciones para corregir y sobre cualquier cosa, asumir costos y también errores. 

Porque lo que exigen todos los días los poblanos al gobierno de Armenta, parece que le incomoda, que lo saca de sus casillas, simplemente, que deba actuar como un gobernante y asumir su responsabilidad.

Puebla no necesita un cronista que nos vengan a contar historias del pasado, necesita un gobernador del presente, que gobierne, que ordene, que se haga responsable de lo que pasa en el estado. 

Porque mientras tengamos un gobierno que sigue gobernando, mirando hacia atrás para no hacerse cargo del hoy, los problemas siguen avanzando sin importar si alguien gobernó mal, hace algunos años.

Al final a los poblanos nos queda claro, que cuando un gobierno, toma como bandera para gobernar los pretextos y disculpas, el futuro se queda sin respuestas y esto genera en el presente, una incertidumbre que sólo lastima y perjudica al ciudadano, que necesita respuestas hoy.