
Sebastián Godínez Rivera
La detención del hermano del rey Carlos III, Andrés Mountbatten-Windsor, pone en el centro de la opinión pública a la Familia Real.
Las acusaciones versan sobre mal comportamiento en el ejercicio de un cargo público debido a los nexos con el difundo criminal ydepredador sexual estadounidense, Jeffrey Epstein. Este hecho obligó a que el jefe de estado, Carlos III, emitiera un comunicado en el que destacó “es un hecho preocupante, pero la ley debe seguir su curso”.
El escándalo no abona a la imagen de la Corona Británica, puestoque Andrés desde finales del año pasado estuvo marcado por dichosseñalamientos, lo que detonó que se le retiraran sus títulos y fuera echado de la residencia oficial de Royal Lodge en la que cohabitabacon su exesposa, Sarah Ferguson.
Cabe destacar que el otrora príncipe Andrés era el hijo favorito de la reina Isabel II, por lo tanto, se ha señalado que durante el reinado isabelino gozó de protección.
Considerado héroe de la Guerra de las Malvinas puesto que a los 22 años participó como piloto de helicóptero, hoy es el personaje que más ha dañado a la corona. Su comportamiento ha generado un distanciamiento de todos sus hermanos Carlos III, la princesa Ana de Reino Unido y el príncipe Eduardo de Edimburgo. Cabe destacar que desde su juventud el entonces Duque de York no escapó a los divorcios que marcaron el reinado de Isabel II.
Sin embargo, sobre su imagen no solo pesan los nexos sobre Epstein sino que desde agosto de 2022, la estadounidense Virginia Giuffre lo acusó de haberla agredido sexualmente tres veces en 2001, cuando ella tenía 17 años. Este caso está ligado con Epstein por el papel que ejerció de intermediario. Giuffre se suicidó en 2025, mientras que Andrés negó esas acusaciones.
La Familia Real ha estado inmersa en escándalos desde 1936 cuando el entonces rey Eduardo VIII abdicó al trono para casarse con la divorciada, Wallis Simpson. Durante la era de Isabel II los matrimonios fallidos del Carlos Príncipe de Gales con Diana Spencer y la relación extramarital con Camila Parker Bowles, luegola separación de la princesa Ana y el capitán Mark Phillips y a lalista se sumó Andŕes y Sarah Fergurson.
No obstante, es la primera vez que un monarca en funciones tieneun hermano señalado de pederastía y que pone en riesgo el futuro de la corona. Así como se ha estudiado el papel místico de las monarquías como garantes de estabilidad del sistema político, pero también son depositarías de una historia política marcada por siglos de absolutismo y luego por la adopción de monarquías constitucionales.
Empero, con el paso del tiempo y producto de los cambios sociales algunos sectores han cuestionado la existencia de monarcas, a pesarde que las encuestas sobre el respaldo a la monarquía son altos, alcanzan el 82%, en otros lados se ha cuestionado su existencia.
Los escándalos de Andŕes podrían cambiar esa visión y poner en jaque ala familia real. Este no es un hecho aislado en Europa, puesto que otras naciones se han suscitado otros eventos que involucran a miembros de la realeza.
En Suecia, la princesa Sofía confirmó que en su juventud tuvo contacto con el pedófilo Jeffrey Epstein, aunque aclaró que no tuvo trato personal posterior tras conocer sus crímenes. En la vecina Noruega, Marius Borg Høiby, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, enfrenta graves acusaciones que incluyen violación,violencia y amenazas, con un juicio programado para este año.
El caso noruego es relevante porque en medio de las acusaciones contra Borg, el parlamento rechazó una propuesta para convertir alpaís en una república. Con 141 votos a favor de mantener la monarquía y sólo 26 en contra, el parlamento respaldó lacontinuidad del Rey Harald V y sus descendientes.
En el Mediterráneo, el rey emérito Juan Carlos I de España publicó a finales de 2025 su autobiografía titulada Reconciliación, la cual abrió nuevos cuestionamientos sobre los excesos de la realeza y algunos partidarios republicanos exigen la instauración de la república. Por último, en Bélgica el príncipe Lorenzo, hermano del rey Felipe también apareció en los archivos relacionados con Jeffrey Epstein.
En conclusión, las monarquías a pesar de gozar de un amplio respaldo no están exentas de los escándalos y señalamientos por estar ligadas al caso Epstein como Reino Unido, Suecia y Bélgica. En otras sus herederos están involucradas en escándalos sexualescomo el caro noruego, mientras que otras han despertado viejosfantasmas y presiones como la española.
