Sebastián Godínez Rivera

El término abdicar está ligado a las monarquías y se refiere a la renuncia del trono por diversas cuestiones como el deterioro por la enfermedad como ocurrió con el Papa Benedicto XVI, para dar paso a un nuevo moncar como la Reina Margarita de Dinamarca con su hijo Federico X y hasta por amor como Eduardo VIII que renunció a la corona británica en 1936 para casarse con la divorciada, Wallis Simpson.

Para efectos de este texto, abdicar está relacionado con la dirigencia de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en la que su dirigente Carlos Aceves del Olmo está haciendo historia porque es el único líder que ha dejado la confederación vivo. La CTM desde 1936 solo ha tenido seis secretarios generales que fueron pilar del régimen autoritario del PRI y durante la alternancia se convirtieron en base de sus votantes.

Aceves del Olmo dejará la CTM debido a su deteriorada salud, sin embargo, este proceso es el primero que se lleva a cabo fuera del PRI luego de que en 2025 la central obrera rompiera con el Revolucionario Institucional. Durante décadas esta fue utilizada como mecanismo de control de los sindicatos, haciéndolos dóciles y pilares del corporativismo de estado.

Nacida en 1936 durante el gobierno de Lázaro Cárdenas la confederación fue símbolo de los cambios posrevolucionarios. Dirigida por Vicente Lombardo Toledano, la central operó bajo tintes socialistas y nacionalistas que promovieron el nacimiento del corporativismo. El objetivo era aglutinar a todos los sindicados bajo una sola institución que estuviera ligada al entonces Partido de la Revolución Mexicana (PRM). El control sindical se volvió un distintivo por excelencia de México al punto que el peronismo de Argentina y el varguismo en Brasil intentaron copiar este mecanismo.

En 1941 Lombardo es expulsado de la central por su ideología socialista, aunado a que durante el gobierno de Manuel Ávila Camacho se buscó eliminar la radicalización del sector obrero, este fue reemplazado por Fidel Velázquez ejerció un primer periodo de (1941-1947),  luego al puro estilo de Porfirio Díaz cedió el poder su amigo Fernando Amilpa (1947-1950) como un interinato para que desde 1950 Velázquez volviera al poder.

Fidel Velázquez ejerció el poder sindical desde 1950 hasta su muerte en 1997, presenció el ascenso de los presidentes civiles con Miguel Alemán, vio el declive del modelo de desarrollo nacionalista con José López Portillo y el ascenso del neoliberalismo con Miguel de la Madrid. El líder cetemista se volvió pilar del régimen de control y sometió a los sindicatos cuando el gobierno lo necesitaba impidiendo la movilización y amagando con castigos a quienes se atrevieran a desafiar su liderazgo.

Se hizo célebre por frases como “A balazos llegamos y los votos no nos sacarán» ante el avance de la oposición electoral o tras la matanza de 1971 declaró “los halcones no existen porque yo no los veo”. Murió en el cargo en 1997 cuando la izquierda ganó el entonces Distrito Federal y la oposición comenzaba a ganar poder en los estados y el congreso. Fue sucedido por Leonardo Rodríguez Alcaine (1997-2005) quien ejerció el poder hasta sus últimos días.

Alcaine presenció la alternancia en la presidencia y la disputa en 2005 por la candidatura presidencial del PRI entre el senador Enrique Jackson, el líder priista Roberto Madrazo y el gobernador mexiquense Arturo Montiel. Durante su mandato el magisterio encabezado por Elba Esther Gordillo rompió con la CTM, aunado a que presenció diversas tensiones dentro del PRI por la forma en que Madrazo se hizo con la candidatura presidencial.

Tras su deceso encontraron que había amasado una fortuna que ningún trabajador mexicano hubiera podido tener, si bien, ejerció cargos de representación como senador de la república y diputado federal ambos en dos ocasiones, su capital también provenía de las cuotas sindicales y de su cargo como líder de la CTM. Falleció en 2005 y entonces fue relevado por Joaquín Gamboa Pascoe.

Gamboa fue uno de los personajes más polémicos debido a su amor por el dinero y las extravagancias en las que gastaba, a diferencia de otros cetemistas no ocultaba su gusto por el dinero y la vida lujosa. Ejerció el poder sindical durante los gobiernos de Acción Nacional y presenció el regreso del PRI lo que le permitió amasar una gran fortuna, sin embargo, esta no provenía de esas administraciones.

El líder sindical como lo investigó la revista Proceso fue pionero en los paraísos fiscales. Creó el fideicomiso Burma 200 Trust en las Islas Caimán, junto con su esposa Bertha Enríquez de Gamboa. Esta sociedad era una fachada, establecida con el único propósito de tener las acciones de Karin Corporation S.A., una entidad creada en Panamá el 20 de julio de 1982 para manejar inversiones internacionales. Gamboa Pascoe es una de esas piezas que fue precursora en un terreno, pero no por buenos motivos; murió en 2016.

Carlos Aceves del Olmo asumió el control de la central obrera cuando el tricolor era una fuerza predominante en el país, sin embargo, le tocaría presenciar el derrumbe del partido que gobernó México durante 71 años de forma ininterrumpida. Desde 2018 la CTM se mostró dócil con la llegada de Andrés Manuel López Obrador al poder, en diversas ocasiones se mostró dispuesta a colaborar con su proyecto de nación.

El tabasqueño al viejo estilo priísta revivió los aumentos por decreto al salario mínimo con alzas importantes, pero que no permiten la mejora de la calidad de vida. La CTM revivió sus mejores años cuando el presidente dictaba el aumento y los sindicatos agradecían. Desde 2025 la central obrera se distanció del PRI por la forma en la que Alejandro Moreno se hizo con el control del partido e ignoró al viejo sector obrero.

La ruptura se concretó el año pasado, sin embargo, en plena sucesión por la CTM diversos candidatos han planteado que están dispuestos a colaborar con el gobierno morenista. La abdicación de Aceves del Olmo por motivos de salud abre un capítulo nuevo porque deja el poder estando vivo, pero la confederación pasará a manos del oficialismo. Su abdicación rompió con la eterna ley no escrita de la confederación, el líder permanece en el cargo hasta la muerte.

En medio del relevo por la central obrera, se anunció que solo se registró una planilla de unidad, encabezada por el coahuilense Tereso Medina. Sin oposición y en un proceso hermético Medina se convertirá en el próximo dirigente de la CTM.