
Sebastián Godínez Rivera
El presidente Donald Trump habló ante el congreso en el célebre Discurso del Estado de la Unión, si bien se abordaron diversos temas como la economía, industria, aranceles, recortes al gasto público y algunos embates contra los demócratas, es pertinente señalar que esta edición estuvo cargada de simbolismos. El objetivo del republicano no solo es explicar las decisiones que ha implementado, sino hacer campaña a nueve meses de las elecciones de nuevo término.
Las críticas contra el gobierno de Biden fueron un punto esperado por los demócratas y la audiencia. Trump cuestionó el enriquecimiento de las aseguradoras con el Obamacare, el encarecimiento de la canasta básica durante los gobiernos demócratas y su oposición a los recortes en el gasto público. Cabe destacar que el discurso del presidente brinda ciertas pautas para identificar algunos puntos que lo distinguen de los demócratas y republicanos.
Trump como un personaje nacionalista reivindica que el dólar esté sustentado una economía que crezca, por ahora está en desaceleración y con un déficit en la balanza comercial. El objetivo de imponer aranceles no solo tiene que ver con la coerción de otras naciones, sino que los empleos y las empresas regresen a la Unión Americana para que esta pueda corregir el desbalance. Esta es una diferencia importante, puesto que los demócratas son partidarios de la especulación la cual está ligada a las grandes empresas.
Las medidas tomadas en este rubro pretenden corregir el tema del déficit y devolviendo la grandeza a las zonas productivas, en este caso a la zona de los grandes lagos, el llamado cinturón de acero donde se ubican las principales fábricas. El presidente se jactó de devolver la grandeza a la nación y señaló que a pesar de no ser suficiente son medidas necesarias.
En el mismo tenor de la economía y la política industrial, Trump señaló que la nación incrementó su producción petrolera debido a los acuerdos con Venezuela quien ha enviado millones de barriles de petróleo y los acuerdos firmados con grandes compañías petroleras como Shell, Exxon o Chevron. Parte de lo que el presidente presume es que los pozos que tiene la Unión Americana estaban por agotarse, pero con el entendimiento entre el gobierno interino venezolano ha logrado conseguir una gran fuente de este recurso.
Otro punto relevante es la reivindicación del poder militar de los Estados Unidos, Trump felicitó a un marino veterano de la Segunda Guerra Mundial que luchó en el Pacífico. Este es un elemento cargado de simbolismo porque la segunda guerra representa el momento de consolidación de los estadounidenses en el mundo como la potencia hegemónica, lo que le dio el derecho de erigirse como el arquitecto del orden posbélico.
Desde 1945 Estados Unidos como cabeza del mundo libre sentó las instituciones internacionales como la ONU y en materia económica con la Conferencia de Bretton Woods se impuso el patrón oro-dólar. Asimismo, la condecoración del piloto que condujo el helicóptero para la captura de Nicolás Maduro, es un mensaje para el hemisferio que se resume en “reconocemos la labor de nuestros héroes que se enfrentan a las tiranías”.
Asimismo, el poderío militar es esencial para una nación que se considera la elegida para imponer la paz en todo el mundo, por otro lado, desde el año pasado el las fuerzas armadas han hecho demostración de fuerza en el Caribe, en el Golfo Pérsico y en el Mar de China Meridional. No es casualidad que Trump haya halagado a un veterando de la lucha armada que simboliza el momento cúspide de la reconfiguración del orden mundial.
También fue mencionado en tres ocasiones el regreso del sueño americano o American way of life el cual fue vendido como la aspiración máxima del mundo libre desde los años cincuenta. La vida con aparatos modernos, una familia tradicional y ,sobre todo, una sociedad donde haya movilidad social debido a los negocios, la educación y el trabajo. Trump reivindicó este modelo que fue parte de la hegemonía estadounidense y el cual es anhelado por amplios sectores de la población que hoy no tienen oportunidades para escalar en la pirámide social.
Desde la historia del vicepresidente J.D. Vance quien ha dicho en varias ocasiones que él era pobre y provenía de una familia disfuncional, pero fue gracias a que trabajó duro que logró convertirse no solo en un magnate, sino en el segundo al mando de la nación. Este es el modelo del sueño americano original para que cualquier persona pueda salir adelante por sus medios, porque tiene las oportunidades de dejar el estado de postración.
Además, la presentación del equipo de hockey que ganó el oro durante los Juegos de Invierno no es una casualidad, sino que el presidente los utilizó como bandera política. Desde hace mucho tiempo que los estadounidenses son símbolo de una competencia fuerte en diversas disciplinas, por lo que presentarlos en su discurso pretende enviar el mensaje de que su administración devuelve la grandeza a los deportistas.
El ejecutivo no dejó pasar la oportunidad para presentar el caso de familias que han sido víctimas de crímenes por parte de inmigrantes ilegales. Este es uno de los puntos más polémicos porque Trump aspira al uso de la política de las emociones para justificar los operativos, las deportaciones y el uso de la Guardia Nacional para hacer frente a las protestas que se han suscitado en ese país Retomó casos de personajes y miembros del cuerpo de seguridad que fueron atacados por inmigrantes y les quitaron la vida.
A pesar de que Donald Trump habló de diversos temas al igual que presentó diversos testimonios de varios invitados, estos fueron algunos puntos relevantes que reivindican el papel de Estados Unidos como potencia. No solo el discurso comunica, sino que todos los elementos que el presidente introdujo para hacer un informe sentimental. Las condecoraciones, las emociones y las historias de vida no eran parte de su primer gobierno (2017-2021), sin embargo, para este segundo mandato el republicano entendió cuáles son sus cartas que debe jugar.
