Alquimia de Poder
Por Ruby Soriano
Violencia, desapariciones forzadas, feminicidios, reclutamiento criminal, corrupción y co-gobernabilidad con organizaciones delictivas en distintas regiones del país, se pueden identificar zonas de alto riesgo que se han convertido en fosas a cielo abierto, donde cuerpos y restos humanos son identificados por Padres y Madres buscadoras, quienes desde hace un tiempo, tomaron en sus manos, el trabajo que le corresponde hacer a un Estado cuyo trabajo se ha enfocado en “desaparecer a desaparecidos”.
En este escenario, es imposible dejar de mirar a un México crudo y violento frente a sus víctimas, gran parte de las cuales son mujeres. Muchas serán recordadas hoy 8 de marzo como un ejército de cifras o de voces apagadas que recuerdan un Estado fallido que las olvidó en medio de la cruenta guerra que libran organizaciones delictivas en muchos puntos del territorio nacional.
A casi 8 años de que el partido Morena gobierna México, las mujeres han sido las menos favorecidas en políticas de estado, donde se les ha minimizado e invisibilizado frente a los repuntes en feminicidios y desapariciones.
La frase de la cantante colombiana Shakira fue retomada por la Presidenta Claudia Sheinbaum al decir: “En México las mujeres no lloran”. Algo retumbó en un país donde diariamente desaparecen mujeres en todo el territorio nacional.
Mujeres que se esfuman y cuya búsqueda a veces depende única y exclusivamente de la tenacidad de sus familias o de las madres buscadoras que incansables, trabajan por diferentes zonas del país.

En México las mujeres sí lloramos y lo hacemos porque no llegamos todas. Varias de nosotras se quedaron en un camino sin regreso.
Algunas hijas, nietas, sobrinas, amigas, quizá yacen en campos o ranchos de reclutamiento o red de trata conectada con algún grupo criminal.
En menos de una semana, 3 jóvenes morelenses desaparecieron dentro de un campus universitario. La ejecución de una madre buscadora se sumó a la lista de las valientes que han perdido la vida en busca de sus seres queridos.
Mujeres buscando mujeres es una realidad dolorosa en un país donde desde la política se imponen mujeres misóginas que acompañan el blindaje y protección para los viejos dinosaurios del poder, quienes nunca dejarán sus trajes de machos alfas.
En estos escenarios resalta un feminismo mexicano resquebrajado por una mujer que desde el poder ignora, segrega y rechaza dar eco a las demandas de sus iguales, -las mujeres para las que gobierna-.
En México, de enero a octubre de 2025 se registraron un total de 5 mil 020 asesinatos contra mujeres; sin embargo, solo 597 casos fueron tipificados como feminicidio, según datos del informe Información sobre violencia contra las mujeres: Incidencia delictiva y llamadas de emergencia 9-1-1 del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública cuyo corte es hasta el mes de noviembre, es decir, aún faltarían registrar y sumar los casos de diciembre. (CIMAC Noticias)
La conmemoración del 8 de marzo llega en el momento más sombrío que registra el país.
A un año del horror exhibido en el Rancho Izaguirre en el municipio de Teuchitlán, Jalisco, los padres buscadores siguen exigiéndole al Estado que deje de bloquear la información para que, a través de todos los indicios hallados en ese lugar de reclutamiento, se puedan identificar a quienes podrían ser posibles víctimas que estuvieron en ese sitio.
Mientras las organizaciones de padres buscadores intensifican sus búsquedas, en Oaxaca, el gobierno municipal de Santo Domingo Tehuantepec se atrevió a difundir un cartel donde se convocaba a una actividad para “aprender” a armar tu kit forense por si llegas a desaparecer.

Algo inaudito en tiempos donde los gobiernos en sus diferentes niveles están más que resignados a dejar que las mujeres en México sigan desapareciendo.
@rubysoriano @alquimiapoder

