
Sebastián Godínez Rivera
El rechazo a la iniciativa presidencial en materia electoral enviada por Claudia Sheinbaum es el primer revés a la ejecutiva, pero también ha quitado el velo de lo que la presidenta no entiende. La oposición junto con los partidos Verde y del Trabajo propiciaron una derrota a Morena, que les ha dolido bastante ya que se conciben como la voz y encarnación del supuesto pueblo.
La molestia del partido guinda se debe a la presión que ejercieron los aliados, no conciben que fuerzas menores hayan asestado un golpe al segundo gobierno de la Cuarta Transformación. Sheinbaum desde el púlpito mañanero declaró que ella tenía un compromiso de campaña y tenía que cumplirlo, por lo tanto, si los aliados no la apoyaban serían cuestionados por el pueblo.
La presidenta no entiende que trastocar intereses como las prerrogativas y la representación proporcional son cuestiones delicadas y ahí está el error de su cálculo político. El Verde y el PT por más aliados que sean no tienen una vocación suicida, además, cualquier intento para negociar su debilitamiento sería rechazado. Morena en el congreso en vez de limar asperezas optó por empezar una cacería de brujas en redes sociales para intentar presionar a los partidos pequeños, sin embargo, esto solo crispó los ánimos.
Desde la tribuna de San Lázaro miembros del Partido del Trabajo acusaron los linchamientos, las presiones y las descalificaciones, cortesía del partido mayoritario. El rechazo a la iniciativa para algunos se tradujo en que la democracia funciona aún (no hay que ser crédulos), en realidad el instinto de supervivencia de estos partidos se activó, si hubieran apoyado al oficialismo su fuerza hubiera sido disminuída.
Para algunos los tiempos del “no le quiten ni una coma “ del expresidente López quedaron atrás con este revés, pero insisto no hay que ser crédulos, los aliados seguirán votando iniciativas con Morena cuando sus intereses no se vean perjudicados. En política no hay sorpresas sino sorprendidos y esta vez fueron los guindas quienes creyeron que con todo y la presión conseguirían los votos para la reforma constitucional.
En Palacio Nacional el resultado esperado también sorprendió porque para el ADN de los morenistas la derrota nunca es una opción, siempre hay culpables. Quiźa fue García Luna quien minó la voluntad del PT o el Verde, tal vez fue la derecha internacional con sus campañas de infodemia o Salinas de Gortari. Sin embargo, la culpable se apellida Sheinbaum, no entiende que trastocar intereses de aliados activará posturas confrontativas.
Para estos partidos que durante décadas han vivido a costa de los grandes partidos políticos las condiciones eran claras, habrá apoyo mientras no toques mis intereses o intentes debilitarme. Verde y PT para algunos han desarrollado un estilo de vida parasitario, mientras que otros consideran que solo buscan protección. En la opinión pública se les ha llamado rémoras, los pequeños peces que se pegan a tiburones, ballenas o tortugas como mecanismo de sobrevivencia.
Quiźa la respuesta para entender el papel de estos partidos en 2026 y seguramente en 2027 no está en la política, sino en la biología. El aumento de curules los ha empoderado, por lo tanto, ya no son institutos insignificantes como lo eran en 2018 sino que ahora pueden chantajear. Lo que para Morena se transformó en una pesadilla, para los aliados se volvió un juego de vencidas en los que PT y Verde salieron victoriosos, los grandes controlando al chico.
No es casualidad que la revocación de mandato en Oaxaca promovida por el PT, el afianzamiento de la senadora Ruth González del Verde por la gubernatura de San Luis y el rechazo a la reforma electoral empoderen a los aliados. Cabe destacar que en la naturaleza el más grande no siempre es el más fuerte, al contrario, hay adversarios pequeños que terminan por controlar cuerpos gigantes.
Por ejemplo, los caracoles tienden a ser infectados por parásitos como el Leucochloridium paradoxum que tienden a controlar todo el sistema nervioso, pero este se ve reflejado en los ojos del animal, el cual los hace parecer gusanos El objetivo es mantener a con vida al caracol hacerlo llegar hasta las ramas altas para que un pájaro se lo coma y reiniciar su ciclo de vida. Morena es el caracol que hasta ahora es controlado por el PT y el Verde, si bien esto no se traduce en una derrota definitiva, las fisuras y tensiones podrían debilitarlo.
