Sebastián Godínez Rivera

Se publicó el reporte V-Dem 2026 el cual se encarga de medir el estado de la democracia a nivel mundial y por primera vez en dos décadas, el número de países que viven en autocracias (92) ha superado a las democracias (87). Lo que en Ciencia Política se ha denominado tercera ola de autocratizaciòn ha ido cobrando relevancia tanto en  naciones que eran consolidadas democracias plenas como en países con regímenes híbridos.

Por ejemplo, Estados Unidos que desde finales de la Segunda Guerra Mundial se erigió como el faro de la democracia y el capitalismo ha perdido su status de democracia consolidada y ahora solo es una democracia electoral. El gobierno de Donald Trump ha debilitado las instituciones y erosionado en cierto aspecto los contrapesos, por tal razón, el descenso en este índice es alarmante.

Por otro lado, México se había considerado como una democracia defectuosa, pero  desde 2019 el país ha sido catalogado como un régimen híbrido, una combinación de autoritarismo y democracia derivada del estilo de gobierno de López Obrador y Morena. Sin embargo, para el reporte de 2026 este se considera una autocracia electoral, es decir, un tipo de régimen autoritario donde hay elecciones, pero las instituciones que deberían fungir como contrapeso están sometidas a una fuerza política en turno.

El informe también muestra un mapa con una gráfica en el que se miden los países que han atravesado por procesos de autocratización y democratización. Cabe hacer hincapié en que estos cambios no se dan de la noche a la mañana, sino que se constituyen a partir de reformas que debilitan los contrapesos, la pluralidad y la democracia. Entre las naciones que han retrocedido respecto a la democracia están Estados Unidos, México, Argentina y Perú, Reino Unido, Ucrania, Hungría, Italia, India e Indonesia por mencionar algunos.

Mientras que los países que han mostrado avances hacia la democracia se encuentran Myanmar dónde la dictadura militar celebró elecciones en 2025 para designar un nuevo parlamento, en Polonia donde la derecha nacionalista ha perdido poder frente a los liberales y en Brasil donde la democracia ha sobrevivido a las presiones internas y externas tras el enjuiciamiento de Jair Bolsonaro. Asimismo, existen casos como Bolivia donde la derecha derrotó al partido hegemónico o Guatemala donde el partido en turno ha intentado hacer frente a las élites que pretendían socavar la democracia.

Los datos que muestra este informe son preocupantes derivado del retroceso que vive la democracia en el mundo, sin embargo, hay un elemento poco estudiado y es que varias de esas naciones no consolidaron su transición a la democracia. Incluso el politólogo Guillermo O´Donnell definió las transiciones como “un intervalo de tiempo indefinido entre el autoritarismo y otra cosa”. En ese sentido varias naciones dejaron atrás los regímenes autoritarios en la década de los noventa del siglo pasado y aunque hubo avances, hoy los retrocesos son más claros.

Otro tema que aborda el informe es la proliferación de gobiernos militares en el África francófona, Burkina Faso, Malí, Mauritania, Benin, Chad o Madagascar están encabezados por gobiernos militares que ascendieron al poder entre 2024 y 2025. También están las eternas autocracias con líderes que han ejercido el poder durante casi cuarenta años como Paul Biya en el Camerún, Teodoro Obiang de Guinea Ecuatorial, el ugandés Yoweri Museveni o el congoleño Denis Sassou-Nguesso todos ellos celebraron “elecciones” y obviamente ganaron a través de la represión o fraude electoral.

El informe cuenta con gráficas en las cuales se muestran los avances y retrocesos en materia de democracia. En primer lugar se encuentra el África Subsahariana, seguida por Europa del Este y en tercer lugar está América Latina y el Caribe. Históricamente estas regiones fueron de las últimas en democratizarse el siglo pasado, pero hoy son las que más retrocesos presentan en materia de división de poderes, respeto a los derechos humanos, paridad de género y respeto a las instituciones.

Asimismo, en la misma gráfica aparece la región de Medio Oriente la cual es considerada la más autocrática del mundo y la que menos avances tiene, esto por la formación de sus sistemas políticos. Desde la teocracia iraní que está en guerra con la autocracia electoral israelí de Benjamín Netanyahu, pasando por los sultanatos y monarquías árabes como Emiratos Árabes, Arabia Saudita o Qatar que son símbolo del autoritarismo musulmán.

En conclusión, el informe es extenso, pero muy ilustrativo para consultar el devenir de México y varias naciones, el trabajo que hacen en V-DEM es relevante porque permite evaluar los procesos que fortalecen o debilitan a las democracias del mundo. No obstante, el documento debe generar preocupación puesto que en casi treinta años de construcción democrática varias naciones están optando por el autoritarismo electoral, otras por los golpes de estado y algunos nunca han dejado de ser regímenes autoritarios.

La ciudadanía de varias latitudes se está decantando por los regímenes autoritarios debido a su insatisfacción con la democracia. Hoy la mayoría de líderes autoritarios como Erdogan, Trump, Modi, Bukele, Subianto, Orbán o Fico ascienden al poder a través de elecciones y dinamitan los contrapesos desde dentro. Mientras que los militares africanos golpistas lo hacen a través de las armas, pero estos también cuentan con una base social de apoyo y simpatía que los considera una esperanza.

Los autoritarismos están ganando adeptos y enamorando a otros sectores que les permiten mantenerse en el poder. Para muchas personas la erosión democrática es la salida a los grandes problemas nacionales, por lo tanto, permiten a los liderazgos autoritarios gobernar sin contrapesos. El enamoramiento por los autoritarismos es muy complejo, pero la gente los ve con buenos ojos como diría la cantante Sabrina Carpenter “tu haces que me quiera enamorar” (del autoritarismo).