
Sebastián Godínez Rivera
El origen de la Cámara de los Lores es, en realidad, el origen del propio poder legislativo. Los monarcas medievales, ante la tarea de administrar y gobernar reinos cada vez más grandes y complejos, recurrían a la nobleza y al clero para que los guiaran en la toma de decisiones, actuaran como sus representantes y lograran el consenso en su gobierno.
La Cámara Alta está integrada por 700 y 800 miembros que ocupan su escaño de manera vitalicia, no son electos y estos son designados mediante tres mecanismos: el monarca por consejo del primer ministro designa a algunos miembros, luego están 26 escaños reservados para el alto clero y con la reforma aprobada recientemente se elegirán ciertos escaños por elección de otros lores sin participación de al ciudadanía.
Una de las instituciones más antiguas del Reino Unido ha sido reformada y esto abre un nuevo capítulo para el sistema político inglés. A diferencia de varios países en los que las reformas se aplican de inmediato en el caso inglés este fue un proceso lento que inició en 1997 durante el gobierno laborista del primer ministro Tony Blair.
En 1999, el gobierno acordó con la Cámara de los Lores eliminar a la mayoría de los pares hereditarios y aprobó la Ley de la Cámara de los Lores de 1999 , dejando entre la mayoría de los pares designados un remanente de 92 escaños hereditarios de los 750 escaños que hay en dicha cámara. De estos, dos eran miembros ex officio debido a sus funciones ceremoniales en el parlamento, y los otros 90 eran elegidos entre aquellos con títulos nobiliarios hereditarios.
En 2005 los Lores sufrieron otra reforma que eliminó su función judicial y se creó en Tribunal Supremo de Reino Unido como última instancia para resolver conflictos. Sin embargo, los miembros que hasta ese momento fungían como jueces pasaron a formar parte del nuevo poder judicial, lo que representó la separación total de los poderes legislativo y judicial.
Para 2007 se propuso un nuevo proyecto en el cual se buscó que el 80% de los miembros fueran electos por voto popular y el otro 20% continuarán siendo mediante designación. El tema confrontó a la Cámara de los Comunes y a la de los Lores, los primeros apostaban por la renovación total mediante elecciones populares e insistían en su primacía como órgano deliberativo y formador de gobierno, mientras que los segundos se dividieron argumentando que era tiempo de modernización.
En ese mismo año Blair dejó el poder y fue sucedido por Gordon Brown quien anunció la publicación de un nuevo proyecto de reforma a los Lores con disposiciones respecto a la elección de los cargos hereditarios, sin embargo, los trabajos se vieron estancados. Para 2009 el primer ministro anunció un nuevo proyecto, pero este nunca vio la luz, por lo tanto, solamente generó especulaciones.
Tras las elecciones de 2010, los conservadores y los liberaldemócratas formaron una coalición de gobierno para investir a David Cameron como primer ministro. Un punto que estuvo a negociación para investir gobierno fue el de la reforma a la Cámara Alta, en 2011 se publicó la propuesta en la que se proponía que los miembros de dicho órgano fueran electos por un sistema proporcional, se reservarían asientos para miembros de la iglesia anglicana, se reducirían los miembros de 750 a 450 y se establecía un periodo de 15 años para ejercer el cargo.
El proyecto fue retirado del parlamento en 2012 debido a la oposición de los laboristas y la presión de diputados conservadores que se enfrentaron con sus socios liberaldemócratas. Para evitar una derrota legislativa este fue retirado. En 2014 se introdujo un pequeño cambio y fue que los Lores pudieran renunciar a su escaño, antes no podían, y que en caso de estar acusados por delitos graves estos deberían ser cesados.
En 2015 se apostó por la paridad en los escaños reservados para Lores espirituales, es decir, miembros de la iglesia. La ley introdujo que cada que un asiento de los religiosos quedara vacante este debía ser ocupado por una mujer obispa. En ese mismo año también se aprobó la iniciativa que permitía la expulsión de miembros de esta cámara.
En 2017 durante el gobierno de Theresa May, se publicó el Informe Burns en el cual se sugería reducir los miembros de 750 a 600, que los lores tuvieran un periodo de 15 años, imponía un candado para que ningún partido tuviera mayoría y que un 20% de sus miembros no pertenecieran a ningún partido. Las sugerencias no se transformaron en ley y mucho menos fueron debatidas.
El debate pasó a segundo término debido a que el gobierno estaba concentrado en materializar el Brexit y en 2020 estalló la pandemia de Covid-19 lo que dejó al tema en el olvido. Fue hasta las elecciones de 2024 cuando el entonces diputado laborista y hoy primer ministro, Keir Starmer, hizo campaña con el lema de desaparecer la Cámara de los Lores argumentando que si Reino Unido quiere ser una democracia moderna debe eliminar los vestigios del pasado.
Tras la victoria aplastante de los laboristas Starmer moderó su lenguaje y declaró que buscaría una nueva reforma que terminara con los escaños hereditarios. En ese mismo año la presidenta de la Cámara de los Lores, la baronesa Smith de Basildon, presentó una iniciativa para extender la reforma de los Lores espirituales mujeres hasta 2030 debido a que ésta vencía en 2025.
Mientras tanto, el primer ministro presentó un proyecto para abolir los últimos 92 cargos hereditarios de la Cámara Alta. Los últimos legisladores que heredaron su escaño deberán dejarlo en mayo de 2026,empero, los laboristas negociaron con los conservadores, quienes tienen la mayoría de asientos en dicho órgano, que solo 15 cargos serán hereditarios, pero ya no por la aristocracia sino por los propios partidos.
Sin duda el Reino Unido ha transitado por un lento proceso de reforma donde se han eliminado los cargos hereditarios, sin embargo, los cuestionamientos versan sobre los privilegios y que personas no electas ocupen un cargo. La crisis de la representación está presente en todos los países y en diversas aristas, pero para los ingleses la Cámara de los Lores ha sufrido bastantes cambios.
