
Sebastián Godínez Rivera
En el fútbol la tarjeta roja simboliza la expulsión de un jugador por acumular faltas o tener conductas antideportivas, pero ¿qué pasa cuándo se expulsa a un país?. La historia del fútbol está marcada por al menos cinco casos en los que el contexto internacional o local fueron decisivos para la exclusión de algunas naciones de la Copa del Mundo.
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial (1945-1946) y el inicio de la Guerra Fría las sanciones contra Alemania y Japón no solamente fueron políticas y económicas sino también deportivas. La FIFA determinó la expulsión de sus selecciones para la copa de 1950. Estas naciones no pudieron presentarse a la justa por dos razones: 1) Alemania quedó dividida entre los aliados, tiempo después surgirían la República Federal Alemana (RFA) y la República Democrática Alemana (RDA) cada una con su propia selección; 2) Japón quedó bajo el mando del General Douglas McArthur quien se encargó de reorganizar al país hasta mediados de los años cincuenta.
En 1960 la FIFA decidió que Sudáfrica sería expulsada de la justa mundialista debido al régimen del Apartheid o de segregación racial. Lo que inició como una sanción global producto de la presión internacional se extendió a una expulsión en 1976, la FIFA realizó varios intentos para que la escuadra sudafricana incluyera a jugadores negros, pero no dio resultado. Hasta 1992 el modelo de segregación finalmente cayó y la selección fue admitida de nuevo en la FIFA, en 1994 Nelson Mandela alcanzó el poder y fue hasta 1998 cuando la selección pudo clasificar para el mundial de ese año.
En la década de los noventa del siglo XX existía un país llamado Yugoslavia ubicado en la zona de los Balcanes y con desembocadura al Mar Mediterráneo. Hoy dicha nación ya no existe sino que se fragmentó en varias naciones como: Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Serbia, Montenegro y Macedonia del Norte. Sin embargo, entre 1991 y 1992 estalló una guerra intestina derivado de las acusaciones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) contra el líder autoritario yugoslavo, Slobodan Milosevic.
Entre 1991 y 1992 estalló la guerra lo que excluyó al país de la clasificación de la Eurocopa y luego la FIFA siguiendo las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU optó por excluir a este país. Para 1994 las sanciones fueron levantadas y entonces la selección compitió bajo el nombre de República Federal de Yugoslavia; para 2003 el país pasó a llamarse Confederación de Serbia y Montenegro y fue hasta 2006 cuando estos países se separaron dando paso a dos selecciones distintas.
Incluso tras la Guerra de los Balcanes la FIFA y la Federación Europea de Fútbol evita que las selecciones de Serbia y Kosovo se enfrenten, así como la de Bosnia-Herzegovina y Kosovo. El último caso de la expulsión de un país de la justa mundialista tiene que ver con Rusia que fue expulsada de varios torneos desde 2022 cuando invadió Ucrania. A pesar de haber sido sede en 2018 el conflicto bélico llevó a una expulsión de este país.
Incluso durante el proceso de clasificación para el mundial de 2022 varias selecciones como la polaca se negaron a competir contra los rusos en señal de protesta. Por otro lado, en varios estadios europeos diversas selecciones portaban banderas y mensajes con la bandera ucraniana en señal de solidaridad. La FIFA determinó que el país sería suspendido de forma indefinida, por lo tanto, no hay fecha o indicios de que el país gobernado por Vladimir Putin vuelva a un estadio, sobre todo, porque el conflicto con Kiev continúa.
La FIFA es un factor de poder como se muestra en los casos antes mencionados, pero cuando el árbitro saca la tarjeta roja a un jugador o a un país no hay vuelta atrás.

