
Sebastián Godínez Rivera
En 2003 Kate Hudson y Matthew McConaughey protagonizaron la película Cómo perder a un chico en 10 días. La trama se basa en un que una columnista escribe un texto para ahuyentar a un hombre en diez días, mientras que el publicista Ben Barry, apuesta que puede enamorar a una mujer en el mismo plazo, sin saber que ambos se están engañando mutuamente. Al final terminan enamorados.
Lamentablemente, Andrés Manuel López Beltrán (Andy) no está jugando a una apuesta sino que inició perdieron su VISA. No es ninguna novedad que el Departamento de Estado de Estados Unidos tiene en la mira a varios políticos mexicanos a los que les ha retirado dicha credencial. Para el oficialismo, Andy es una víctima del gobierno de Trump y la extrema derecha, delirante verborrea, pero lo que no entienden es que ese pase no es un derecho humano.
Al morenismo le encanta envolverse en la bandera mexicana y denunciar injerencia, gritar soberanía y victimizarse. Sin embargo, en un análisis más duro y partiendo de la respuesta de la presidenta Sheinbaum, lo que hizo es patético por la simple razón de que Andy no es funcionario público sino el hijo del fundador de Morena. Su defensa desde el púlpito mañanero terminó siendo un acto partidista en el cual se ve envuelto el estado mexicano.
López Beltrán es el hijo del líder morenista, pero no significa que sea parte del Estado mexicano. Como si fuera poco, el junior publicó una carta incendiaria en la que acusó a Washington de estar en decadencia, atacó a Marco Rubio, llamó al diálogo y denunció injerencismo. El texto no solamente tensa la ya de por sí lastimada relación binacional sino que funge como gasolina para el partido en el poder y para los republicanos que están a tres meses de tener elecciones.
Pobres morenistas tan cerca de la beligerancia, pero tan lejos de una lectura concienzuda del contexto. Andy no solamente sobrepasó su intelecto (que es bajo) con la misiva sino que elevó la tensión con uno de los funcionarios más cercanos a Trump y por si no se ha dado cuenta uno de los arquitectos del nuevo hemisferio occidental. El vástago de AMLO a diferencia de Kate Hudson no planeaba escribir algo serio, al contrario, producto de su berrinche exige respuestas.
En las tres cuartillas de la carta se encuentran palabras y creencias de López Beltrán, incluso su texto podría convertirse en «Cómo fracturar la relación binacional en diez pasos»:
- Acusa a otros con sus mayores como todo junior: en el primer párrafo acusa a Marco Rubio y Christopher Landau, Subsecretario de Estado, de quitarle la visa en un afán politiquero y propagandístico. Es paradójico porque en México desde que el embajador Johnson hizo públicos los señalamientos del Departamento de Justicia contra políticos ligados al crimen, Morena no se ha cansado de hacer propaganda.
- Excesivo uso de calificativos: en las hojas se lee “hitleriano”, “canallada”, “halcones” y “corruptelas” por mencionar algunos. Alguien no entendió que hay tipos de cartas y cada una tiene una estructura sintáctica y semántica que la caracteriza, pero Andy al puro estilo de un bravucón insiste en calificar como su padre en la última misiva publicada.
- Cuestiona sin argumentos la política exterior de Washington: para nadie es un secreto que la edificación del hemisferio con gobiernos derechistas es obra de los estadounidenses. Si Andy tuviera un poco de conocimiento sabría que cada una de las acciones y estrategias implementadas por la Casa Blanca tienen un fundamento técnico, no es mera injerencia, presión o investigación como lo hace Morena.
- Denuncia el lobbying y empresarios que aportan dinero a funcionarios del gobierno: nuevamente haciendo gala de su ignorancia se atreve a opinar de temas que no conoce. Estados Unidos es uno de los países que permite las grandes aportaciones de distintos grupos, tanto republicanos como demócratas. Claro que ciertos perfiles reciben sumas económicas para poner temas en su agenda, también pasa en México solo que aquí el obradorismo lo llama “aportaciones al movimiento”.
- No quiere visitar Estados Unidos en tiempos de decadencia: ¿Entonces por qué el escándalo? Si la Unión Americana ya no es un país cosmopolita y está colapsando no debería molestarle que le quiten la visa. Incluso su redacción tendría otra sintaxis que denotara tranquilidad, no un berrinche. El pez por su boca muere.
- Interpelar y adjetivar a Trump como lo hizo AMLO: primero ataca funcionarios y califica a Estados Unidos como una nación que nada ofrece, pero abre la puerta a dos preguntas para que su caso sea valorado. Andy tampoco es el ombligo de México y mucho menos del mundo. Claramente el presidente está consciente de lo que hacen sus funcionarios pues es el ejecutivo quien delinea la política exterior.
- Mi papá dice que: en la segunda hoja se lee en el párrafo que Trump es un mandatario distinto al que conoció en su primer mandato (2017-2021).El republicano sigue la misma línea dura y confrontativa con diversas naciones, ahora si Andy confunde la visita de AMLO a Washington, en plena campaña por la reelección de Trump es muy limitado. Muchas veces se ha expresado y analizado que la relación personal entre mandatarios no necesariamente delinea el tema binacional.
- Sugerir la destitución de funcionarios: una clara muestra de injerencia hacia la política de Washington, hablar de quitar o sancionar miembros del gabinete ya es una provocación. Ni Estados Unidos se ha atrevido a ordenar o sugerir la remoción de las fichas del gabinete mexicano. Aguas porque es abrir la puerta para que la discusión suba de tono.
- El gabinete como jefe de pandilla y camarilla: en la misiva la visión de Andy le juega una broma pesada. Debería voltear a ver el gobierno de su padre y el de Sheinbaum,quienes se llenan la boca hablando del pueblo, pero buscan imponer su visión de la realidad. Descalifican a todos y todas aquellas que piensan distinto, si Andy piensa que AMLO y Sheinbaum son personas de estado, vive en otro mundo.
- El consejo que nadie pidió: Andy tiene el atrevimiento de decir que Trump está a tiempo de cambiar y nombrar a leales que ponen por encima al pueblo. Tanta hipocresía en una sola línea, si eso fuera cierto su padre y Sheinbaum no serían cómplices de la destrucción institucional, recularían en sus acciones de gobierno, escucharían otras voces.
Con cada uno de esos puntos Andy es el candidato perfecto para protagonizar Cómo fracturar la relación binacional en diez pasos y como coestelar, Claudia Sheinbaum. Habrá que ver hasta donde llega la tensión entre la Casa Blanca y Palacio Nacional, aunque ya han habido diversos mensajes indirectos para México, el gobierno ha decidido ignorarlos. Quizá quieren una respuesta frontal, pero hay que tener cuidado con lo que se desea.

