Sebastián Godínez Rivera

La India es otro de los países que es miembro fundador de los BRICS que tiene un papel activo en el concierto internacional, pero que en años recientes ha estrechado lazos con los Estados Unidos. Éste país es contradictorio como muchos otros ya que vive bajo un régimen de castas muy fuerte, anclado a la herencia colonial británica, con altos niveles de pobreza y con una población caracterizada por las diversas etnias.

Desde su independencia en 1949 los indios apostaron por una política nacionalista, alejada de las grandes potencias y enfocada a su interior, sin embargo, desde los años ochenta del siglo pasado el país optó por el pragmatismo. A diferencia de Brasil que apuesta por el pragmatismo para posicionarse en el mundo la India ha delineado su política de acuerdo a las tensiones geopolíticas que vive. Desde los conflictos con China, los roces con Rusia por la guerra ruso-ucraniana, la caída de reǵimenes de corte autoritario como Bangladesh y Nepal y el regreso de Trump a la presidencia han obligado a ésta nación a redefinirse.

El país mantiene lazos con países como Reino Unido debido a la historia de coloniaje y con Rusia los objetivos geoestratégicos han abonado al entendimiento que son favorables para los indios. Sin embargo, este país también tiene diversas confrontaciones con su vecino Pakistán que es un promotor del terrorismo y aliado clave de China. En medio de la tensión Estados Unidos contra Irán, el gobierno pakistaní jugó un papel como mediador debido a las simpatías que el Mariscal de Campo, Asim Munir, mantiene con Trump, pero este país también es un aliado cercano a China.

Por otro lado, Turquía es simpatizantes de movimientos pro pakistaníes lo que tensa la relación con Nueva Delhi y estos a su vez impulsan el boicot a los productos turcos. En el terreno Estados Unidos-India la relación ha sufrido altibajos producto de las restricciones migratorias, aranceles y el acercamiento con Pakistán son elementos que tensan el vínculo de amistad. Los indios constantemente recuerdan a Washington que son esenciales para el desarrollo del suresteasíatico y el pacífico.

Recientemente el secretario de Estado Marco Rubio visitó la India para limar asperezas con el gobierno indio y destacar la relación estratégica de ambos. El secretario dijo que India es uno de los socios estratégicos más importantes de Estados Unidos en el mundo, y expresó optimismo sobre la posibilidad de finalizar pronto un acuerdo comercial bilateral. Mientras tanto el canciller indio Subrahmanyan Jaishankar destacó que la relación Washington- Nueva Delhi está unida por los intereses nacionales.

A pesar de formar parte de los BRICS y tener una profunda relación con Rusia, la India sabe del peso de los estadounidenses en la economía debido a que muchos empresarios indios han consolidado sus fortunas en dólares. Rusia es una potencia militar, pero su economía no es competitiva en comparación con la de Estados Unidos y donde los indios tienen un papel fundamental en rubros como textiles, semiconductores, farmacéuticos y tecnología especial.

El pragmatismo indio puede ser leído a la luz de lo que postula Morgenthau “el interés nacional no es estático”, por lo tanto, el reacomodo de las fuerzas geopolíticas lleva a que la India articule diversos ejes de acción. Rodeada de competidores como China y adversarios como Pakistán esto la lleva a consolidar nuevas relaciones como Japón, la meseta de Asia y el propio Estados Unidos.

Finalmente la India actual no puede ser entendida sin el primer ministro, Narendra Modi. Un vendedor de té que logró derrotar al partido Congreso Nacional Indio y desde 2015 ejerce el poder. El jefe de gobierno indio se ha convertido en uno de los personajes más conocidos debido a su estrategia para reunirse y firmar acuerdos con líderes antagónicos como el presidente ruso Vladimir Putin y el estadounidense Donald Trump, así como las distintas reuniones que sostiene grupos de países de la Unión Europea o los BRICS.

En palabras del propio Modi los BRICS deben promover una reforma institucional global porque no se puede manejar un software del siglo XXI con una máquina de escribir del siglo XX» (Modi, 2025). También promueve la gobernanza de la inteligencia artificial, la salud global, y la lucha contra el cambio climático y el terrorismo. Otro elemento es que evita la consolidación de bloques con Rusia y China y por eso estrecha lazos con Estados Unidos, Japón y la Unión Europea.