Sebastián Godínez Rivera

La revista TIME publicó un reportaje en el que titulado El experimento Venezolano en el cual se detalla cómo el país caribeño se convirtió en un protectorado de Washington. Además, contiene fragmentos de una entrevista realizada a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien relata los momentos de la detención de Nicolás Maduro y Cilia Flores y defiende los cambios que ha implementado como la reforma a la ley de hidrocarburos.

La lectura de dicho reportaje tiene algunos puntos interesantes relatados por la propia Rodríguez como: 1) un día antes de la detención ni ella, ni su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, estaban en Venezuela; 2) la llamada del Emir de Qatar para decirle “ahora la responsabilidad está sobre tus hombros”; 3) la videoconferencia con Marco Rubio; y 4) su presunto cambio de anteojeras políticas en materia económica.

Cabe destacar que los primeros tres puntos están íntimamente ligados porque ocurrieron de forma cronológica, entre el 2 y el 3 de enero. Incluso del relato surge la hipótesis de que los hermanos Rodríguez fueron los traidores a la Revolución Bolivariana. Este argumento se refuerza con los testimonios anónimos del Departamento de Estado quienes afirman que desde un principio la entonces vicepresidenta Rodríguez aceptó desde el primer momento todas las condiciones de la Casa Blanca.

En la teoría de las transiciones esto se conoce como la ruptura de la élite autoritaria, puesto que siempre hay sectores dentro del autoritarismo que están dispuestos a impulsar reformas que les permitan subsistir. Específicamente cuando una potencia interviene para decapitar el gobierno autoritario y establecer un personaje que cumpla con los designios de la potencia tutelada. En la práctica los hermanos Rodríguez han jugado dicho papel bajo el argumento de que aceptar las exigencias era la única forma.

Delcy Rodríguez no solamente asumió como presidenta tutelada de un Estado vasallo sino que incluso defendió la apertura de la economía. Durante muchos años la hoy presidenta exigió que su modelo de desarrollo fuera respetado, cuestionó el neoliberalismo y el capitalismo rapaz. Sin embargo, ahora como cabeza del país impulsó los cambios legales para que las grandes petroleras pudieran explotar los pozos, abrió de nuevo la embajada estadounidense en Caracas y presume la revitalización de la economía.

Desde la transitología es pertinente señalar que estos acuerdos son medulares para que la potencia poco a poco reduzca su control sobre el país. Mientras Rodríguez cumpla con las órdenes de Estados Unidos no habrá conflictos y la cordialidad se mantendrá. Una señal de esto es que el presidente Donald Trump ordenó al Departamento de Justicia dar inmunidad a la presidenta. Para muchos es una sorpresa, pero esto le permite continuar con las negociaciones y el calendario de la transición.

Rodríguez y algunos miembros del chavismo forzosamente deben disfrutar algunos beneficios como la inmunidad. Su papel tras la detención de Maduro fue relevante, evitó un derramamiento de sangre, el estallamiento de una guerra civil y apaciguó al chavismo, fue un pivote político. Incluso en la reestructura del gabinete el ala dura del chavismo quedó mermado y aunque algunos como Diosdado Cabello, Ministro del Interior, tuvieron que guardar las formas y dejar a un lado el discurso agresivo.

El reportaje de TIME sin duda es una pieza valiosa que explica de una forma sencilla los procesos de cambio en Venezuela. Asimismo, incluye un apartado en el que se relata brevemente la biografía de Delcy Rodríguez. Hija de un militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria asesinado en 1976, activista estudiantil, seguidora de Hugo Chávez desde el intento de golpe de estado y militante del Movimiento Quinta República.

Rodríguez escaló desde una diputación nacional, fue ministra de varias carteras, canciller, vicepresidenta y hoy ejecutiva encargada. Su historia es solo una pieza clave del rompecabezas geopolítico que Estados Unidos está armando con el ascenso de las derechas y la presión sobre las tiranías. Cabe recordar que tras la caída de Venezuela los cubanos entraron en una crisis profunda y Marco Rubio tiene la vista puesta sobre Cuba.

Por otro lado, el reciente anuncio de Daniel Ortega y Rosario Murillo en el que eliminarán las elecciones para que la oposición no acceda al poder obligó a que Washington tenga la vista en Centroamérica. La captura de Maduro fue un mensaje claro, ningún gobernante de izquierda que desafía a Estados Unidos está a salvo, pero en caso de que los destinatarios no entendieran está el caso de Irán, donde el ejército eliminó al Ayatolá, miembros del gobierno y cabezas de la Guardia Revolucionaria.

Venezuela es pieza clave para la construcción de la seguridad hemisférica de Estados Unidos, al punto que en el mapa de la Gran Norteamérica figura como un protectorado. Nicolás Maduro rechazó las oportunidades de exilio y desafió a la Casa Blanca, hoy duerme en una celda en Nueva York, pero Delcy Rodríguez ganó la inmunidad. El antiguo presidente no supo leer el momento político y cuando lo hizo fue tarde, Rodríguez como una política profesional entendió su destino ¡Preso el rey, viva la reina!